viernes, 4 de abril de 2008

Voy al baño a hacer pis.









Cada vez que voy, me saco un poquito de leche, para mantener la lactancia. Es una rutina que ya hago sin pensar.









Es la hora de comer. Hoy como aquí, pero casi siempre me voy por ahí a que me de el aire.
Este es el comedor: típico comedor de empresa.









Decido comer pollo con patatas, algo igualmente insólito: apenas tomo carne: sólo pollo y jamón serrano, que para mí no es carne, es una maravilla más allá.

Comparto mesa con Esther, David y Jorge.








Después se unen Vero Peque (así llamada para distinguirla de Vero Rubia, ambas del departamento de producción).









Termino pronto y bajo a actualizar el blog.







Al poco rato, volvemos a trabajar.

Apenas comienzo con un guión, recibo una llamada de teléfono del cole de mi hijo.








Le ha dado un ataque de asma, se ahoga y respira con dificultad.
Me imprimo unos textos para poder escribir guiones en casa.










Salgo despavorida a por un taxi.









Intento estar tranquila. He aprendido a no dramatizar, a acostumbrarme a estos sustos, así que pienso que no será nada.










Pago más de 8 euros y el taxi se va.









Entro en el cole sin tener muy claro qué me voy a encontrar.








Afortunadamente, Polo está en la enfermería muy tranquilito, lo peor ya ha pasado. Pienso si llevarlo a Urgencias o no.








Decido que no, así que le pregunto cómo quiere ir a casa. Me dice que en autobús.
Elige asiento: Atrás del todo. Su respiración suena, pero no se ahoga ni tose demasiado.
Aprovechando que Janeth se puede quedar con los niños decido bajarme a algún café con mi portátil, para terminar mi trabajo. Polo quiere venir conmigo, así que voy al Starbucks.
No me gusta demasiado (después de leer No Logo, el Starbucks me parece una empresa odiosa), pero es de los pocos sitios donde no se permite fumar, y para los pulmones del niño, es lo mejor...
Me pido un café y él un donut. Es la primera vez que toma uno y le gusta. Mola ser tan joven que casi todo sea la primera vez... Escribo un rato.
Llegan Cito y Bala, que se están hospedando en mi casa unos días: Se van a dar una vuelta, y yo sigo trabajando...

3 comentarios :

FBlack dijo...

Jamia que stress! es una gran responsabilidad ser madre y sobre todo compaginarlo con el trabajo no es nada fácil...aún así da gusto ver con que facilidad lo llevas y con que abnegación...un saludo!

Anónimo dijo...

Qué guay !!!!se nota que eres guinista me lo paso en grande!!!!!!! pobrecito Polo!!! aunque creo que no le gusta el cole demasiado y ahora lo del Starbucks le va a encantar!!! yo quiero una mami así!!!

Hans dijo...

Mi hija pequeña tambièn tiene ataques de asma y va con su "chuf" (como llamamos al inhalador) por si le da un "chungo" (que es como llamamos a los ataques. La ventaja de Zaragotham es que del trabajo al cole hay un recorrido cortísimo...