viernes, 1 de febrero de 2008

QUE ME DEN UNA CASA

Siguiendo con el tono incorrecto políticamente; una de las cosas que más me enerva, es cuando aparece en televisión alguna mujer, habitante de poblados chabolistas que pide que le den una casa. ¿Qué le DEN una casa? ¿Y porqué no nos la dan a ustedes o a mí que nos levantamos a las 7 de la mañana, preparamos desayuno a los niños, sacamos al perro y nos dirigimos a un trabajo donde toleramos a unos jefes sensiblemente más ignorantes que nosotros, aguantamos estoicamente por un miserable sueldo? No, nosotros somos los privilegiados a los que nadie nos regala nada, y nos quedan 40 años de hipoteca (en mi caso, ya sólo 32).
Sí, claro, que le den una casa a esa señora que se dedica a tocarse el coño, que seguro que la merece.
Y no es cuestión de discriminación, ni de etnias, ni de orden cultural… Es el sistema enfermo e hipócrita que sustenta nuestra sociedad, y que adolece de un más que necesario sentido común.

Lo dice Diana Aller

12 comentarios :

Jose A. Pérez dijo...

No, Diana, corazón, no creo que la solución pase por el sentido común. El sentido común nunca ha cambiado nada.

Creo que la solución pasa por otra cosa, pero si lo dices vas a la trena.

(Te juro por Dios que te llamo en dos semanas.)

MHR dijo...

Muchos lo piensan y pocos lo dicen...
Vaya doblete, entre el anterior y éste... demoledor.

R. Sparrow dijo...

Bueno, y se le ha olvidado comentar que normalmente esas gitanas (no nos engañemos, lo son en un 99% de los casos aunque no se atreva a citarlo) están gordas como focas... vamos, el colmo de la escoria social.

Reducción de estómago y recuperación en su nueva vivienda de protección oficial, todo a costa de la gente de bien. Que puta mierda de país, estoy con usted.

PD: Seguro que existen los tranchetes sin lactosa. Pregunte, que preguntando se llega a Roma.

malamigo dijo...

madre mía, qué mala virgen

Overload dijo...

Amen -sin referencias religiosas-, por este y por el anterior... Es sangrante el sistema en el que vivimos y ya no solo por la cantidad de llorones, sino por lo injusto del mismo.

Es el caso de la VPO, que se paga con mis impuestos, y a mi nadie me ayuda a pagar lo mio, o las supuestas ayudas al alquiler a las que por supuesto tampoco tengo acceso, y un largo listado de fondos que salen de parte de mis impuestos y de muchos otros. Me llamareis egoista, pero joder yo me he currado lo mio para andar repartiendolo...

Over dixit

Anónimo dijo...

Tienes toda la razon,vivo en carabanxel y eso lo veo diariamente. Delante de mi casa han construido pisos solo para ese tipo de gente que tanto se queja pero que no hace nada.
Estoy totalmente de acuerdo contigo aunque puede que mi opinion no sea del todo objetiva.

P. dijo...

me extraña que le vayan a dar un piso a esa mujer, porque hoy por hoy tienen preferencia los peruanos, menores de 20, que tienen 5 hijos, así que ella no está en el target (ni ella, ni yo, ni nadie, sólo los peruanos que vienen a españa, que casualmente cumplen todos esas características)

fer dijo...

jobar... diana... estás adoptando un tonillo telepredicador/taxista cabreado que da un poco de miedo.

tiene usted que follar más (o mejor)

M. dijo...

Sigue así, Diana, que igual logras un escaño por el GIL o algo así...

Tú mete a tus niños a vivir en la chabola, ya verás qué bien se hacen a sí mismos, que bien lo pasan en el cole y cuantas ganas tienen de estudiar para trabajar en las teles como mamá.
Ah, y ahora atrévete a decir que los gitanos lo tienen igual de fácil (o difícil, según se mire) para hacer cosas como alquilar un piso.

Esto no es "sin pelos en la lengua", es populismo de toda la vida.

Anónimo dijo...

Les prefiero a los que no declaran su sueldo, le dan una casa de VPO y luego la venden por 10 veces lo que les ha costado cobrando 20 o 30 millones en dinero negro...los gitanos al menos meten animales y utilizan la madera de las barandillas para hacer fogatas...

Anónimo dijo...

yo también soy alergico atópico con una IGE de 1020, alérgico a absolutamente todo, a las frutas, a las verduras(si no están cocidas), a los frutos secos, al polen, al polvo.. y lo he sido en una época en la que no existía protopic y en la que si te tenían que dar una medicina, aún no subencionaba, la tenías que pagar a precio de oro como, en mi caso, el Singulair.
Me he dejado mensualmente en cremas, medicinas y vacunas lo indecible.
He de decir que, al final, fui a una eminencia de la alergología(Ignacio Antépara), a su consulta privada, y me ha solucionado muchísimo el problema con una vacuna, diferentes tratamientos, cierta obsesión por la hidratación etc...

La crema que me ha ido bien ha sido Trixera para el cuerpo y alguna suave para la cara. Importante que no huelan a nada. Panfungol para la dermatitis del pelo(una vez a la semana), en días intermedios un anticaspa de la marca Promo y oilatum para después del baño.
Ahora sólo tomo Alergoliber como antialérgico, Terbasmín y un colirio ultrasuave e hipereficaz(sin efectos secundarios) como es el Opatanol. Para los eccemas me doy peitel porque el protopic es caro, es verdad.
He tomado de todo a lo largo de mi vida, no me descubrieron el problema hasta los 18 por lo que he vivido toda mi vida con grandes eccemas en las flexuras que de tanto rascarme acababan sangrando; he sufrido todos y cada uno de los veranos de mi vida(hasta los 18 años) por el puto calor, por el sudor que hacia que todo fuera a peor, hasta que me empecé a tratar con cabeza.
Me han tratado, desde pequeño con todos los medicamentos imaginables, he esnifado todo tipo de sprays, he sido medio adictos del ventolin, pulmicort, rinocort.... también me han ingresado, de muy pequeño, por problemas respiratorios.Me he intoxicado con cada una de las comidas que he hecho desde que tengo sentido común, me han obligado a comer frutas y verduras porque siempre estaba enfermo y porque era sano y casi me daban espasmos, picores y la de dios..
Bueno, lo dicho, hay luz tras el tunel, ahora no tengo asma, tengo una piel estupenda, soy deportista, no tengo picores casi nunca, no cojo tantas enfermedades de las vías respiratorias, todavía la garganta es mi punto débil, y voy reduciendo paulatinamente las dosis de lo que tomo. Eso sí, he tomado religiosamente todas las medicinas desde hace 10 años y todavía tengo esa piel blanca típica de los atópicos.

Tras todo esto, sólo me falta decirte que respecto a lo de las VPO están equivocadísima y estás dejando a un lado mil consideraciones, pero da igual.

Sin más,
un saludo.

Anónimo dijo...

Siento ser pesado, pero se me había olvidado que, para saber con certeza a qué y cuánto tenía alérgia, me hicieron un análisis de sangre en el que me decían que alimentos podía comer, cuáles no y un montón de cosas más porque, por ejemplo, puedo comer 2 frutas, únicamente, el plátano y el kiwi que suelen ser inusual en la gente con síndrome de alergia oral.
Me lo hicieron en medicina interna porque me hicieron un estudio de no sé cuantas cosas para ver todo lo que abarcaba el problema, supongo.
También tengo todo tipo de gadgets antialégicos, desde fundas de cama, colodrillos "ad hoc", colchón de latex, aireo la habitación cuando más sol hace(si puedo), habitación con pocos muebles, liibros en otra habitación, limpieza de estanterias concienzuda con paño húmedo etc...
Lo único que no he probado son los acaricidas porque los venden por internet y me ha dado pereza comprarlos.

Como sabrás es un mundo infinito y expansible en el que, ante todo, no hay que obsesionarse porque ahora te lo cuento y parece como si fuera una obsesión, pero en verdad te estoy resumiendo hábitos que he ido adquiriendo a los largo de los años y que los vivo de forma natural, sin agobios. Si te acostumbras a cuidarte, a darte cremas y ha tomar las medicinas el mundo cambia tan radicalmente que se convierte en algo consustancial a uno.
Si el crío es pequeño hay que inculcarle los hábitos para que los acabe haciendo él mismo.

Aquí acaba mi infinito mensaje sobre la alergia, sus usos y costumbres. Lo he escrito porque sueles comentarlo de vez en cuando en tu blog y como es un tema que a quien lo vive encabrona tanto, pues eso.
Se me olvidan mil cosas, pero bueno.
Un saludo,
m