sábado, 16 de febrero de 2008

DE LO BELLO Y LO SUBLIME

Quienes me conocen bien han escuchado alguna vez la diferencia entre lo sublime y lo bello; porque la teoría estética es de las cosas que más ha influído en mi vida, y porque me repito como el ajo.

Para no aburrir con prolegómenos filosóficos sobre la antinomia kantiana o las principales categorizaciones, rebajaré al máximo la explicación.
Piensen en una modelo guapa. No exhuberante, ni rara... sólo guapa. Propongo Petra Nemcova. (Si, la que se tiró no sé cuantas horas en lo alto de una palmera cuando le pilló el tsunami veraneando en el sudeste asiático).



Nadie puede decir que Petra no es guapa. (Vamos, y si alguien se atreve que muestre aquí su foto, a ver qué tal). Petra es correcta ¿verdad?

Mostremos ahora a la díscola Kate.



Kate Moss va teniendo una edad (es mayor para ser modelo); no es demasiado alta, ni resulta espectacular... Pero tiene "algo". Ese "algo" si me apuran ni siquiera es estético. Tal vez los ojos pequeños, los rasgos poco armónicos... no sé.





No es impresionante, ni mucho menos "correcta" (aun eximiéndola de sus pecados colombianos)como Petra Nemcova.
Immanuel Kant, Edmund Burke y la teoría estética dicen que lo bello, lo específicamente armónico se diferencia de lo sublime (de lo que sin remisión nos atrae) en un componente monstruoso.

Y es curioso que se utilice el término "monstruoso"... Si a usted le atrae alguien, puede decir "me gusta", pero cuando hay algo más allá usted dirá "uf, uf, uf", o algo similar, pero mucho más irracional y bestia. Eso, es la esencia del arte, amig@ lector/a.

El rasgo más freak, más monstruoso, es a la postre lo que más nos atrae. A saber: los dientes separados, una vena que se hincha en la frente, un gesto extraño... es decir, lo que a priori no es bello, sino incluso al contrario.
Lo sublime es una categoría superior a lo simplemente bello.
Kate es simplemente superior a Petra.



Así, dice Burke "la deformidad no se opone a la belleza, sino a la forma común completa".
La gente de pocas miras se impresiona (se emociona) con una canción de un triunfito, simplemente por la tesitura vocal de la interpretación. Eso es una cosa (discutiblemente) bella. Pero nada más. Es "sólo" técnica, la categoría aristotélica de los artesanos. El arte, también según Aristóteles precisa de algo propio del autor. Cualquier canción de Carlos Berlanga y Nacho Canut es un buen ejemplo de obra de arte. De creación Sublime.

Sentimentalmente, lo bello y lo sublime mantiene su analogía con el arte: Hay mucha gente que nos atrae, que nos resulta correcta; pero en el enamoramiento existe algo más allá, feo incluso, que nos arrastra de forma casi sobrenatural.

Para terminar con el ejemplo de las modelos... Por mucho que nos atraiga una modelo, no deja de ser precisamente eso, una aséptica percha a veces muy hermosa. Sin embargo cuando una actriz interpreta bien su papel nos enamora, nos conmueve y nos atrae, aunque seamos mujeres heteros convencidas. No nos resultará guapa ni fea.... será otra cosa infinitamente mejor: atractiva (=sublime).

Lo dice Diana Aller

7 comentarios :

Pau Llanes dijo...

Qué frescura para irme a la cama con una sonrisa después de una noche espesa... como ves, te frecuento hasta de madrugada... Por cierto, en mi blog puse hace un par de semanas un texto acerca de lo bello y lo sublime, a través de una experiencia reciente que tuve en la selva del Amazonas... Además terminé un texto largo para una publicación de arte relacionada con la Feria de Arte de Dubai y tiene un par de capítulos dedicados también a lo sublime y a lo bello... Ya verás mi blog si tienes tiempo... ciao... bonanit... Pau

Pau dijo...

MMMM, sin haber leido a Kant ni su "Crítica del juicio", no se si es la teoria o su uso en este caso, pero me cuesta aceptar que exista una teoria que defina lo que es bello, sublime, feo o disonante, ya que como teoria pretende ser globalizadora y no hay nada más disperso que los gustos (ya coñoces el topicazo 'para gustos colores'), para justificar si algo te gusta más que otra cosa recurriria a algún rollo más de tipo psico-social, o directamente más psico-tropico.

Anónimo dijo...

Pues estoy plenamente de acuerdo, además para mi ese algo que tiene Kate Moss para mi es ni más ni menos que la expresion de sus ojos y su mirada...yo siempre me fijo mucho en los ojos que para mi dicen mucho y es donde radica,siempre bien acompañado de unos rasgos por supuesto, la belleza.

oligoqueto dijo...

Lo mejor de la idea que planteas es que al identificar la belleza con la armonía, aquella se convierte en algo bastante objetivo.
Mientras, lo sublime resulta de la capacidad de cada uno de encontrar eso monstruoso. Y no a todo el mundo le parecen sublimes las mismas monstruosidades.
Así que si lo sublime es diferente para cada uno, el arte depende del observador, no del objeto...

Un post interesante...

MATEMATICO MARZAL dijo...

No recuerdo quién dijo sobre Marlene Dietrich lo siguiente: "Si uno de sus rasgos midiera un centímetro más, su rostro sería algo monstruoso". No tengo ni puta idea de si mi comentario tiene algo que ver con el contenido de tu entrada o no, pero me lo ha recordado.

Anónimo dijo...

Lo que Roland Barthes denomina Punctum en fotografía.

Hans dijo...

Sigo avanzando por tu blog. Esta entrada es especialmente atinada