jueves, 31 de enero de 2008

LAS INSTITUCIONES QUE MENOS CONFIANZA ME INSPIRAN

Por este orden:
5- El matrimonio.
4- Los políticos ¿Quién se los cree? ¿Qué aspiraciones tiene un político? Si a alguien le preocupa el pueblo, lo último que hace es "meterse a" político.
3- La familia. No se elige a los miembros de la familia, son meros accidentes genéticos, a los que muchas veces hay que soportar sin que lo merezcan.
2- Los tribunales. En España el sistema jurídico tiene una estupenda base, pero muy mala praxis y sobre todo un adocenado discurrir cada vez más clasista, americanizado e inutil.
1- La Universidad. El planteamiento inicial de la Universidad ha sido traicionado por intereses puramente mercantilistas, y los conocimientos se diluyen por no saber mantener, racionar y actualizar la ciencia. Carreras como comunicación audiovisual (que yo misma cursé) son acaso una disciplina menor que bien podrían resumirse en una útil Formación profesional. He pasado por 4 universidades, tres de ellas públicas. Da buena cuenta del nivel de la privada la siguiente anécdota intrascendente: En una clase de "Pensamiento político", una joven canaria, analfabeta funcional, levanta la mano interrumpiendo para preguntar (con un acusado acento isleño): "¿Cómo se llama un edificio que tiene banderitas?". Para mi asombro, profesor y alumnos no la ignoran; más al contrario se genera un surrealista debate en el que todos opinan "¿El Corte Inglés?", "¿El tribunal constitucional?"
Sin duda la universidad se ha quedado atrás, muy atrás y sólo acredita a los licenciados como humanos con capacidad de aguante.

He dejado fuera a la Iglesia, que ya sé que tampoco es como para depositar la plena confianza en ella como institución, y es que, aunque traicione sistemáticamente sus más básicos principios de pobreza y justicia, al menos los tiene. Y ofrecen ayuda si ustedes la piden. Es fácil criticar, pero no me parece más innoble que cualquier otro estamento de poder, por sexista que sea o por mucho patrimonio que acumule.



Lo dice Diana Aller

4 comentarios :

Anónimo dijo...

Un poco al hilo de lo de “el edificio con las banderitas”…Estoy en 5º de Comunicación Audiovisual, y haciendo la memoria de una asignatura a las tantas de la mañana yo con más sueño que vergüenza, recibo el flamante doc de una compañera con perlas como: John Casanettes, Meryl Street o Inmar Verdmant. Qué arte! Di un respingo en la silla, ataque de risa seguido de ataque de asma y a continuación la duda. Le digo que lo tiene mal y por lo tanto la llamo cateta indirectamente o la dejo que siga nombrando gente como si fuera eso muchacha nuí…

Fanmakimaki ファンマキマキ dijo...

La Iglesia está haciendo mucho daño, pero con no escucharlas pues ya está. Lo malo es cuando eres un infante y te lava el cerebro.

Si confiro en ls justicia. Aunque no en todos los jueces. No es perfecto peor parace que más o menos funicona.

Eso si, estoy 100% de acuerdo con el punto 3.

Yo, la miss dijo...

No es una institución pero casi. La Seguridad Social no quiere que trabaje. Mañana último intento como no me den MI vida laboral en mano, le prendo fuego.

From BCN dijo...

Hace un par de años me asocié con un colega para abrir la oficina en la que trabajo ahora mismo. Me estafó. Se llevó todo el dinero. Perdí a un amigo y muchísimo dinero. La justicia me costaba casi casi lo mismo que quería recuperar. Los abogados me recomendaron no hacer la denuncia. Vaya sistema de mierda. Con dinero hubiese puesto la denuncia sólo para que le apareciera la palabra CULPABLE al expediente de mi ex amigo. Algún día le contaré la historia a Borja, ya que también le tocó trabajar con él.
Así que suscribo lo que dices: La justicia no me inspira nada de confianza... A no ser que tengas pasta y tiempo libre.
Respecto a la universidad... Pasé por lo mismo que tú, en Barcelona. Una de pública y otra de privada pija. Ambas de Comunicación. En la privada los comentarios de texto se centraban en descifrar el significado de todas las palabras, no en el significado profundo del texto. En una ocasión tuvimos un gran debate con la palabra ECLOSIÓN. Nueva para todos ellos y ellas. Eso sí... Qué guapas mis compañeras de clase!!