miércoles, 9 de enero de 2008

LA INESTABILIDAD EMOCIONAL DE LAS MODELOS

Las modelos muestran muy a menudo síntomas de poca cordura. Esto se debe fundamentalmente, a que pasan hambre.
Cada vez que alguna comenta “Soy de constitución delgada; como de todo, me encanta el chocolate” hay muchísimas posibilidades de que esté mintiendo. Por supuesto que hay un –exiguo- porcentaje de auténticas delgadas, pero la mayoría comen como en Auschwitz.
Los efectos de una prolongada dieta son a veces devastadores. Recordemos que en muchas sectas, una de las primeras medidas a adoptar, es la supresión de hidratos de carbono: azúcar, pasta, pan, chocolate, pizza… Porque se sabe que a la larga provoca un estado mental alterado, fácilmente manipulable. Vamos con llamativos ejemplos de la locura de las modelos. Creo que con 3 modelos autóctonas será suficiente:

* Esther Cañadas se puso una desmesurada boca, se casó con Mark Vandeloo (en la Toscana), le abandonó al poco tiempo por José Coronado (ex de otra original modelo: Paola Dominguín). Se les “pilló” en Nueva York juntos, pero la cosa duró poco, porque, al parecer él la dejó al enterarse de que tal pillada había sido orquestada por la propia Cañadas.
Como se alimenta de alpiste, es incapaz de engendrar vida así que adoptó una niña y a los 11 meses la devolvió como si se tratara de una lavadora defectuosa.
¿Esther Cañadas desequilibrada? ¡Nada…!

* Cristina PiagetDe ésta existe una inacabable colección de anédotasde todo tipo, y es que no sólo sus detractores, sino también sus amigos tildan a la modelo de yonki, loca, inestable, esquizoide y mala persona. Un común amigo de la Sierra de Madrid, cuenta que un día apareció en pijama en la calle Leganitos, y no sabía cómo había llegado hasta allí. No llevaba móvil y no sabía cómo funcionaba una cabina (no creo que llevara dinero encima). Llamó a su hermana para que la recogiera. Por lo visto tenía una laguna mental de varios días que no sólo se debería a la falta de carbohidratos. Llevaba en el brazo, escrita a bolígrafo, la enigmática palabra “Cacao”.

*Nieves ÁlvarezNieves y yo nacimos en Madrid en 1974, a partir de ahí empiezan las más que notables diferencias: (físicas e intelectuales sobre todo).
Pertenece a una familia “normalita” con ínfulas de grandeza que Nieves asimila enseguida. Padece una anorexia nerviosa que arrastra hasta nuestros días (ahora tenemos la bíblica edad de 33 años). Sin embargo, al ser “descubierta” su voluntaria hambruna, dijo haber superado el problemilla; incluso tiene un libro sobre el tema (que por supuesto está en mi estantería de favoritos en casa) y arreglado.
Esta se casó en Bali (menuda horterada), el mismo año que yo, es decir, en 2002. Tuvo un hijo sin ningún problema, como les ocurre a muchas anoréxicas. En cuanto le preguntaban cómo llevaba el embarazo se apresuraba a decir “Muy bien, no me importa engordar”, lo que da cuenta de la incapacidad de la modelo para priorizar en la vida. Entre sus amigas se encuentra Ana Aznar, sra. de Agag, y Nieves se ha mostrado siempre del lado de la derecha, lo que no la incapacita en absoluto, pero dice mucho de ella…
Su máxima aspiración (igualmente loable) es ser portada del ¡Hola! (revista para la que sólo puedo tener alabanzas, por cierto).
En su segundo embarazo Nieves continuó sin comer, y al sexto mes de gestación perdió el niño. No sé si se sometió a algún tratamiento de fertilidad (las anoréxicas no tienen la regla); el caso es que al poco tiempo ha tenido unos gemelitos monísimos. Y todo así, muy pijo y muy dulce… escondiendo el monstruo de la anorexia. ¿Se la imaginan en un váter sucio vomitando?

Lo dice Diana Aller

2 comentarios :

JaJeJiJoJurl dijo...

Bien cierto lo que dices.
Lo de la Piaget me deja estupefactita!
Por otra parte, creo que la primera aparición pública o "acercamiento" de Cañadas y Coronado fue durante la entrega de los premios Elle, Vogue o su puta madre, ya no me acuerdo. Me tocó cubrirlo y te aseguro, que lo menos que comentaba la gente es que hasta que no le cazara, no iba a parar. La Cañadas es rarita pero su marido el motorista peliteñido más. Además, de que tiene el sanbenito de gafe.
Besos

Anónimo dijo...

es una enfermedad muy dura, aunque no se sabe cuanto hasta que no la pasas supongo...de la que por desgracia si se logra salir, siempre queda algo ...
no conozco ningun caso en el que no haya derivado en bulimia, más anorexia, rachas de ambas, o cualquier otra variante...al menos durante un tiempo, y luego, cuando al fin parece que estás bien, siempre quedan ciertas obsesiones y " el recuerdo de cuando eras bella y delgada" ...

:(

me gustan tus articulos :)