jueves, 20 de diciembre de 2007

JACQUES CHIRAC ES EN REALIDAD SANTIAGO CORDERO MARTÍN


Cuando era joven, inexperta, idealista y romántica y Jacques Chirac gobernaba Francia escuché un rumor ciertamente extraño.
Venía a decir que el presidente galo era uno de los niños deportados para adopción durante la guerra civil. Con un compañero de facultad, y más influídos por los Goonies que por la incipiente común política europea nos lanzamos a investigar.
Contábamos con unos medios excepcionales: teléfono fijo (entonces conocido simplemente como "teléfono") e imaginación.
Culminó la aventura en un casto fin de semana en Mieres, donde conseguimos situar el nacimiento del hoy expresidente francés.
Preguntando a lugareños, averiguamos que había ido más gente a investigar y sólo una mujer, en apariencia desequilibrada, -o meningítica o algo así- dijo conocer la historia de primera mano. Situaba el nacimiento de este embrollo politico-familiar en Ablaña, un precioso pueblito de allí al lado. Los Cordero se exiliaron a Francia y tuvieron que "prescindir" de su hijo pequeño, que fue adoptado por una adinerada familia parisina.
Ese niño, transformó su bravura española y dio forma su intelecto asturiano, gracias a la sofisticación, la riqueza y los estudios y llegó a ser presidente (privatizante, duro, falso...) de la república francesa.
Hoy gobierna Francia un exótico pseudoinmigrante llamado Sarkozy, que disfruta de sus ratos de asueto con una modelo cantante. Y yo soy adulta, racional y llena de responsabilidades y frustraciones.
Y hoy, he encontrado a alguien que refrenda la teoría del niño de la Guerra Civil. Se llama Mª Luisa Prada, y ha escrito una novela (sí, ¡novela!) que se llama "Una cita en Arlés" y que viene a narrar esta simpática historia.
Y me la creo, desgraciadamente más por tener visos de verdad que por abrazar el natural romanticismo de la juventud.

Lo dice Diana Aller

8 comentarios :

Chabrol dijo...

lo siento, pero no me lo creo. precisamente siempre he pensado que lo que tiene este tío es una pinta de gabacho que tira de espaldas.

JaJeJiJoJurl dijo...

jaaajaja yo sí que soy fan de tu blog sobre todo cuando lanzas tus disertaciones, te atreves a matar a famosos o sacas a la luz secretos de la gente de la música (FIB, boda de Paulina...). ¡cuenta más!
Tienes gracia pero mucha más cuando lo cuentas en vivo!
al final, me da que será cena postfiestas.
Besos guapetona!

ana fernández (ana.rosafernandez@edu.xunta.es) dijo...

No tengo ni idea si llegarás a leer un comentario a una entrada de hace tantos meses, pero quiero que sepas que hace un montón de años lei un artículo sobre el tema en la prensa asturiana, y que luego corroboró un familiar. Tengo un tío (asturiano como yo) que vivía en Bordeaux, y allí tenía un amigo también asturiano que le perjuró que se había ido a Francia exiliado en el mismo barco que el ahora Chirac desde Gijón...

Interruptor dijo...

Mi abuela me contaba esta historia, salió publicada en un Diario de Avilés. ¿No había algo en relación al apellido Marqués?
Tengo que leerme el libro.

Interruptor dijo...

Mi abuela me contó esta historia que salió publicada en un Diario de Avilés.
voy a leerme el libro y sacar conclusiones.

Beatriz dijo...

Mi abuelo leyó esa noticia hace años, en el apartado de hemeroteca de la Nueva España, y él mismo decía que era cierta, porque él también se apellida Cordero y conocía a esa familia, al fin y al cabo parientes cercanos, y esa historia.
Durante años intenté buscarla sin éxito así que me alegra haber llegado hasta esta entrada.

PEDRO dijo...

Estudié en el colegio San Fernando con un compañero Santiago Cordero López del que siempre supimos que era sobrino de Jacques Chirac a la sazón alcalde de París. Se publicó en una ocasión su historia en La Voz de Avilés pero el mismo decía que nadie teniabnkngun interés en la verdad. Hoy vive en muy malas condiciones físicas y mentales y tiene 53 años.

PEDRO dijo...

Estudié en el colegio San Fernando con un compañero Santiago Cordero López del que siempre supimos que era sobrino de Jacques Chirac a la sazón alcalde de París. Se publicó en una ocasión su historia en La Voz de Avilés pero el mismo decía que nadie teniabnkngun interés en la verdad. Hoy vive en muy malas condiciones físicas y mentales y tiene 53 años.