jueves, 12 de julio de 2007

WITTGENSTEIN

Wittgenstein es un personaje apasionante del que se suele estudiar el Tractatus y poco más. Como la mayoría de los filósofos, era un pijo adinerado que se podía permitir "el lujo" de dedicarse a pensar. De hecho, estudió ingeniería aeronáutica, y fue leyendo a Russell (no a Kurt, sino a Bertrand)coomo se le despertó la curiosidad filosófica. Padecía una fobia atroz al género humano, no tenía amigos y decía no necesitarlos, le daban asco, pena y miedo sus congéneres. Se retiró a Noruega porque ahí no conocía a nadie y estaba poco poblado, pero le pilló la 1ª Guerra Mundial. Escribió entonces el conocido Tractatus logico-philosophicus que viene a ser una defensa de las matemáticas y la ciencia, asumibles por la filosofía del lenguaje.
A Wittgenstein no le interesaba la bondad sino la sabiduría, aunque gozó del reconocimiento y amistad de los filósofos más importantes de su tiempo, no se sentía a gusto dentro del mundo académico, y prefería vivir en soledad. De hecho se rayó tanto que abandonó sus posesiones, su trabajo como catedrático en la universidad y trabajó como jardinero para tener una vida apacible en la que poder dedicarse a pensar. El pensamiento de esta etapa es menos lúcido, pero ha estado más de moda en la historia de la filosofía, porque dio origen a la filosofía analítica.
Wittgenstein no terminó de encontrar su lugar enel mundo, y comopersona no fue comprendido, aunque tampoco le hizo falta. Recomiendo la lectura de su biografía, tanto como la de su obra.

Lo dice Diana Aller

2 comentarios :

irichc dijo...

No estoy de acuerdo en que el segundo Wittgenstein sea menos lúcido que el primero, si bien ésa era la opinión de Russell -a quien Wittgenstein profesaba un odio disimulado. El Witt. del Tractatus es una versión minimalista de Kant, mientras que el de las Investigaciones filosóficas desecha el paradigma del positivismo (un materialismo idealista) y entronca con Platón. Este pasaje siempre me ha encantado:

Yo digo: "Ahí hay una silla". ¿Qué pasa si me acerco, intento ir a cogerla y desaparece súbitamente de mi vista? - "Así pues, no era una silla sino alguna suerte de ilusión". - Pero en un par de segundos la vemos de nuevo y podemos agarrarla, etc. - "Así pues, la silla estaba ahí, sin embargo, y su desaparición fue alguna suerte de ilusión". - Pero supón que después de un tiempo desaparece de nuevo -o parece desaparecer. ¿Qué debemos decir ahora? ¿Dispones de reglas para tales casos - que digan si aún entonces se puede llamar a algo "silla"?; ¿y debemos decir que realmente no asociamos ningún significado a esta palabra porque no estamos equipados con reglas para todas sus posibles aplicaciones?

Pero hay muchos otros brillantes en ese libro, que sólo leí por encima hace bastantes años.

No es el filósofo del que más me ocupe últimamente, y no obstante algo he escrito sobre él, por si te interesa:

http://fvoluntaria.blogspot.com/search/label/Wittgenstein

Saludos.

Hans dijo...

Masturbador de trinchera notable. "sensual, muy sensual..."