jueves, 24 de mayo de 2007

MIMETISMO HUMANO

Hoy explicaré al avezado lector en qué consiste en realidad el mimetismo. Creemos que nos fusionamos hasta parecernos con nuestros amigos, parejas, compañeros...
Si, tal vez, pero sobre todo, para relacionarnos seleccionamos. No podemos ser amigos de todo el mundo, luego, tendremos que discriminar. ¿Cómo elegir nuestras amistades antes de afianzar relaciones? ¿Cómo decidir quién sí y quién no pertenecerá a nuestro círculo de amigos? Y lo que es más dificil predecir ¿Cómo saber si seremos seleccionad@ por otro?
La solución se encuentra en el cortex prefontal del cerebro, la parte más "racional" de nuestra cabeza, donde se "deciden" las emociones. Ahí una insidiosa vocecita nos dice "ve sobre seguro, busca a alguien que te complemente o se parezca a tí", o lo que viene a ser lo mismo: Evitar rivales, se trata pues de buscar compañeros de viaje. Si encontramos a alguien con nuestras características morfológicas, nos sentiremos seguros, protegidos, acompañados... Y haremos sentir así a nuestro reciente fichaje, y además, de forma inconsciente sabremos que somos del agrado del nuevo compañero. Son comunes las conductas de refuerzo: la atracción sexual (nada más hedonista que sentirnos atraídos por alguien parecido a un@ mism@), la generosidad o ayuda sin límites.
La erosión del tiempo hace el resto: la manera de hablar, ciertos gestos... se van adaptando conforme avanza el mutuo conocimiento.
De ahí que tantas parejas se parezcan, y, más dificil aun: grupos de amigos más que semejantes entre sí.
Para ilustrar la teoría del "mimetismo + instinto" cuelgo aquí la foto de 2 personas (un tanto personajes, la verdad) que son muy buenos amigos (entre sí), y de una prodigiosa similitud. Fíjense que a la hora de posar y conforme la cámara dispara, se sitúan de forma simétrica con respecto a un eje que supongo imaginario. Podrían pasar por hermanos: sus rasgos, sus gestos, su fisionomía se parece sobremanera ¿no creen? Para finalizar cuelgo una foto de uno de los sujetos conmigo. Comparen cómo a pesar de intentar imitar su postura y gesto no tenemos nada que ver. Tal vez por eso no seamos uña y roña como lo son los dos humanos protagonistas de esta entrada.
Observen a su alrededor. Esta -probada- teoría no es descabellada: los amigos, las parejas e incluso los compañeros de trabajo que mejor se llevan, mantienen cierta afinidad. Y la fuerza del contacto hace que el lenguaje (gestual y oral) se "contagie" haciendo el resto.







Lo dice Diana Aller

4 comentarios :

pauli dijo...

Incluso las mujeres que pasan mucho tiempo juntas acaban por sincronizar su menstruaciones, aunque esto no creo que tenga nada que ver con la afinidad ni el cortex cerebral, pero es cierto, comprobado empiricamente.
saludos

G&L dijo...

Todos los gafapasta nos parecemos. Eso sí, espero no tener nunca las tetas de Silvia.
Fdo: el personaje de la derecha.

Anónimo dijo...

no sabia q en mi cumpleaños tuvieran lugar experimentos científicos de tamaña envergadura... tamañas tetas y tamaña altura... es la exageración morfológica otra simetría q va más allá del eje imaginario?

el paseante dijo...

Ni g&i quiere las tetas de Silvia, ni ella esas barbas (supongo). Pero sí se parecen.