martes, 20 de marzo de 2007

LA BOCA DE LOS MARICAS

Existe una ciencia que estudia la evolución y origen de los rasgos físicos y del comportamiento del ser humano: la Paleontropología.
De estos rasgos asentados, se deriva la Biométrica, o estudio de métodos automáticos para el reconocimiento único de humanos, basados en 1 o más rasgos conductuales o físicos intrínsecos. El término se deriva de las palabras griegas “bios” de vida y “metrón” de medida.
Más de un descreído no ha querido siquiera oír la evidencia, y los estudios al respecto (principalmente en psicópatas y asesinos múltiples) demuestran que determinados caracteres físicos se corresponden con una tendencia psíquica determinada. Los citados psicópatas, por ejemplo, suelen tener una cabeza especialmente protuberante en la zona entre la coronilla y el flequillo, aunque no está empíricamente demostrado que sea por hipertrofia de la hipófisis, como algunos han apuntado. Este rasgo, a menudo es compartido con una frente despejada, lo que equivale a un individuo inteligente. Si creemos a pies juntillas en esta disciplina tendríamos que admitir que Chenoa es un genio, y yo no estoy por la labor, la verdad…
Los ojos hacia abajo (la típica mirada triste) es por ejemplo un rasgo de superación y constancia, la barbilla “de bruja”, a lo Letizia Ortiz, indica un desmesurado afán de medrar, y las orejas de soplillo cierto egocentrismo.
Pero es en la boca donde queda determinada la sexualidad de cada individuo. La forma de los labios, el grosor, la proyección, la abertura… definen las querencias eróticas de cada ser humano.
En contra de lo que se cree, las mujeres cuyo labio inferior sobresale del marco de perfil del rostro (tipo negra) son más recatadas a la hora de los juegos eróticos. Las más ardientes son aquellas cuyas comisuras “miran” hacia arriba.
En cuanto a los varones, los más activos son los de labio inferior carnoso, y los homosexuales se caracterizan por tener el superior excesivamente demarcado, con la curva algo más cerrada de lo habitual. Ejemplos de este tipo de labio lo encontramos en Jesús Vázquez, los modelos de Dolce y Gabanna, Boris Izaguirre o Miqui Puig. Básicamente es un orificio bucal “diseñado” para absorber miembros masculinos. La presión de un labio superior con forma de paréntesis invertido (y más cuando se añade una parte carnosa en la zona inferior de la boca) otorga un especial placer a los humanos varones.
Con cierta experiencia, resulta fácil reconocer a un homosexual, fíjense en su boca.

Lo dice Diana Aller

4 comentarios :

Anónimo dijo...

Buenas; no es raro encontrar este tipo de opiniones en boca incluso de gente culta y educada, es bastante frecuente la aparicion de noticias en la prensa, sobre todo en periodicos, que hablan de estudios realizados por tal o cual científico intentando hacer patente justo lo que dice el autor del articulo: los maricas existen a causa de fallos genéticos, mutaciones, seleccion natural en dirección aberrante, hay cantidad, el caso es demostrar la monstruosidad del comportamiento homosexual. Se debe mirar con indulgencia estas opiniones y a los que las emiten, aunque tengan estatus de hombre de ciencia, además, la historia nos demuestra que no es nuevo el intento, incluso del estado moderno, véase el ejemplo del lysenkoismo soviético, de adaptar los prejuicio a la realidad, usando la ciencia o la psudociencia, que no otra cosa es lo que hace el autor de artículo comentado. Es decir, estas fantasias no son mas que retazos de antiguas ciencias, predecesoras casi todas del darwinismo-esta si, autentica ciencia destinada a acabar con todas estas supercherias-como el lamarquismo, la frenologia y otras. es curioso constatar que ciertas opiniones populares sobre estos asuntos, son tan conocidas y es tan frecuente oirlas, que todos tenemos recuerdos desde la infancia, relacionados con ellas, en fin, que uno lleva toda la vida oyendo esas chorradas a todo tipo de personas. Por último, aunque no menos importante ¿Cómo es posible que la misma ciencia que sirve para descubrir a los maricas mirandoles la boca, no sirva para demostrar la inteligencia de Chenoa? Yo creo que Chenoa es inteligente y que el autor del ariculo comentado deberia intentar leer a los autores correctos y no tener tanto miedo al mirarse en el espejo. Gacias.

Lo dice Diana Aller dijo...

Hola Anónimo. Este blog en general y estos artículos en particular, son teorías mías, no están fundamentadas más que en mi propia experiencia y estudios de otros descerebrados como yo. Tomarlo en serio nos llevaría a desgracia.
Entiendo sus objeciones, y espero quede claro cómo hay que leer este blog: No es informativo, es mero entretenimiento, son pautas de discusiones, espero sinceramente que vacías y divertidas.
Gracias a usted

Diana Aller

irichc dijo...

No voy a cometer el error de tomarme esto muy en serio. De todos modos, quiero decir algo.

Lo de la boca, que es lo que más disparatado suena, curiosamente estoy más dispuesto a creérmelo por un par de casos que conozco -mi muestra es escasa- en los que la observación encaja muy bien. Por descontado, quizá sea argucia o simple suerte, como sucede con la casuística de los horóscopos y los dichos de los oráculos. A propósito de esto, en alguna parte leí que el labio inferior carnoso en el hombre implicaba elocuencia, mientras que tú le das otra significación muy distinta sin que, en principio, quepa establecer un vínculo recíproco.

Ahora bien, lo de la morfología facial y craneal de los criminales-tipo no me lo creo en absoluto. Las observaciones de tipo frenológico abundaron en la literatura culta del último tercio del XIX (en boca del propio Sherlock Holmes, por ejemplo) para degenerar más tarde hacia la etnomanía nazi y similares. Ni lo primero le confiere respetabilidad a la disciplina, ni lo segundo la desacredita. Más bien, el fenómeno en toda su extensión sociológica fue el resultado de una de las muchas modas con visos de ciencia que ha suscitado el materialismo; y estoy convencido de que sucederá algo semejante con la inflación de biociencias y neurociencias de la actualidad, o con la aplicación del paradigma darwiniano a la cultura (la mayoría de errores no son por defecto de conocimiento, sino por sobreextensión de sus aplicaciones).

En fin, una refutación intuitiva de este tipo de cábalas es el enorme parecido que presentan entre sí muchos individuos que nada tienen que ver uno con otro. ¿Significa que sus destinos deben encontrar con alto grado de probabilidad alguna especie de convergencia? No hay motivo para esperar tal cosa. Por ejemplo, si Sadam era un mierdas, ¿lo tenían que ser sus dobles?

javier dijo...

Diana....a diferencia de otros artículos este me parece reaccionario.