miércoles, 2 de agosto de 2006

LA TEORÍA DEL CEREAL

Cada continente tiene el cereal que se merece. Hay una teoría -no comprobada- (que es tanto como no decir absolutamente nada) que defiende el caracter de un pueblo según el cereal básico de su dieta.
Así, podemos hablar de 5 continentes y sus cereales, y de cómo determinan el carácter.

En la vieja Europa la estrella es el trigo. Campos dorados que colorean España, Italia e incluso Suecia. El trigo se consume sobre todo en pan, la harina gusta a los pueblos nórdicos y mediterraneos y consigue que sea el continente más activo sexualmente, más variado en cuanto a sus individuos y también los más reflexivos.
El trigo produce un carácter nervioso, activo y vivaz, tal y como son (somos) los europeos. Por contra, favorece la soberbia, la territorialidad y la querencia a las sustancias sicoactivas.

En Oriente siempre ha hecho furor el arroz. Asia es arroz en sí misma. El pálido cereal constituye desde hace milenios la alimentación básica de los pobladores asiáticos, lo que les confiere un caracter reservado, individualista y calculador.
El arroz (metabolizado durante siglos por estreñidos estómagos amarillos) produce secas flatulencias que agrían el carácter de los orientales, y les dirige hacia el trabajo y el silencio, las principales cualidades de este pueblo. A cambio, el arroz niega las aptitudes artísticas y produce complejos psicológicos de hondo calado.

El continente negro, tiene un negro cereal. No por el color, sino por las propiedades, casi nulas , de alimentación y aportación nutritiva. Los pobres africanos se han tenido que conformar con el mijo, una guarrería que mata el hambre y que combinan con maestría con carne de antílope. El mijo, por asimilación genética, produce una gran talla de pene y clítoris, así como una asombrosa capacidad para correr, saltar, bailar breakdance y encestar balones, pero también está asociado a una merma intelectual considerable y una visión de futuro un tanto estrecha: quienes se alimentan de mijo, tienen dificultad para pensar a largo plazo.

América... basta con ver "Los chicos del Maiz" para entender por qué es el continente más belicoso y con gente más violenta. De ese cereal no puede salir nada bueno...los campos en los que se cultiva están llenos de bichos, es duro, áspero, se pega la paladar, se queda entre los dientes, y crudo no hay quien lo coma.

Pero no todo es malo, las palomitas de maíz están bien, aunque siempre hay pelmas que dicen que les molesta su ruido en el cine.

Oceanía ha sido desde siempre un continente en el que todo se ha mezclado, concretamente todo lo peor, ladrones, puteros, proscritos que nada querían saber de los cereales autóctonos y de sus cultivadores así que se cargaron a los dos a la vez y cada uno come el cereal de su continente de origen; trigo los europeos, maíz los americanos, arroz y sorgo los amarillos y los pocos aborígenes que quedan.

Es de suponer que harán el pan con boñigas de canguros de las reservas para seguir haciendo honor al título de raza más fea del planeta.

En la Antártida, lo único que hay es el placton que comen los pingüinos, no es un cereal pero es lo único que crece por esas latitudes.

Si desean ampliar información, consuten: http://es.wikipedia.org/wiki/Cereal

Lo dice Diana Aller (basándose en la teoría de Irene Prada y D&D entertainment)

No hay comentarios :