jueves, 20 de febrero de 2020

LA FELICIDAD ERA ESTO

A ver si termina ya esta adolescencia, que me está durando mucho y me resulta difícil compaginarla con las responsabilidades adultas, los quehaceres maternales y el capitalismo lacerante que se empeña en abrirme heridas que cada vez cicatrizan peor.

Padezco el mismo mal que todos los autónomos como yo; la misma invisibilidad de las mujeres adultas como yo; la misma precariedad que los trabajadores que para ganar el mismo sueldo tenemos que duplicar o triplicar trabajos; el mismo silencio de las familias monoparentales como la mía cuando llego a casa y a nadie le importa cómo me ha ido el día. Carezco de horas del todo libres como todos los damnificados de la democracia y mi futuro se apellida incertidumbre, como el de absolutamente el resto del mundo.

Pero tengo energía juvenil, amigos dispuestos a intercambiar cuidados, conversaciones y risas, una casa preciosa a la que solo voy a pernoctar y ganas de hacer cosas por el placer de hacerlas.

Y soy obscenamente feliz.

Próximamente voy a estar en estos sitios, por si quieren que les contagie alegría o simplemente brindar por el futuro esperanzado (o darles los 5€ que a algunos de ustedes les debo):



*Este sábado 22 de febrero pondré cantaditas punkarras, power pop y rock radikal vasco en el Weirdo a partir de las 23.00 o por ahí. (C/2 deMayo nº6, Madrid)

*El sábado 7 de marzo creo que estaré en Pamplona, en un sitio muy guay donde se come, se bebe, se escucha música y todo muy bien, que se llama La Urbana.

*El viernes 13 de marzo me honra pinchar en el Madrid Popfest (Sala Galileo Galilei) que tiene un cartelón de llorar Depardieu. 



*El viernes 20 de marzo hay concierto de La Furia en el Sol y va a actuar también Virginia Rodrigo y va a tener colaboraciones chachis y yo voy a estar ahí, aunque no sé muy bien haciendo el qué…

*El sábado 28 de marzo se celebra el 28 aniversario del Moby Dick club con actuaciones de Belenciana, y Puto Chino Maricón, y las simpáticas canciones de Monsieur Blaya y las mías. Yo si no fuera yo, también iría.




Lo dice Diana Aller

domingo, 9 de febrero de 2020

AÚN ESTÁ USTED A TIEMPO DE PREPARAR ALGO GUAY POR SAN VALENTÍN


Que sí, que el día de los enamorados lo inventó el Corte Inglés y sus sucedáneos foráneos. Que el amor romántico perpetúa violencias y desigualdades. Que la noción de amor heteronormativo que hemos heredado de las comedias románticas apesta…
Vale, todo ok. 

Pero si algo nos gusta en la vida es una celebración y si es el amor, pues miren ustedes qué bien y qué positivo. Está muy bien cuestionar todo, pero está mejor si después nos quedamos con lo bueno y desechamos lo que nos amarga.

Y yo pienso celebrar San Valentín con mi pareja, a la que adoro, con la que me he prometido amor, respeto y perdón (y casualmente soy yo misma). Y también con mis hijos, con mis amigas y con quien quiero. Y eso que yo, como Naty Abascal, quiero a todo el mundo. 

Si usted va a celebrarlo de algún modo -honestamente, me parece una ordinariez dejar pasar la ocasión sin hacer nada- aquí van algunas ideas, no todas con coste económico.
¡A celebrar se ha dicho! 

1- Si tiene la suerte de tener en su localidad un supermercado Lidl, puede comprar un surtido de chocolatinas fake que imitan los Twix, Mars o Bounty. Puede ponerlos en un platito mono y hacer del postre una celebración calórica que pa qué.


2- Si lo quiere celebrar con su pareja (lo menos importante de San Valentín es la relación con quienes se celebra, no se deje engañar: puede ser su vecina o su fontanero) y además convive con ella, pruebe a esconderle el móvil en un lugar donde no lo pueda oír. Pasará media hora de angustia y terror. ¡Pero ya verá que alegría cuando se lo devuelva! Se le va a ir toda la preocupación de golpe.

3- Si hace buen día, puede comprarse unas pipas Tijuana -que yo creo que tienen heroína, porque enganchan rapidísimo y no hay forma de dejarlo- y sentarse en un lugar público a mirar parejas y calcular cuánto tiempo les queda juntos. Le recomiendo una fanta de limón para contrarrestar el efecto “lengua de alpargata” que dejan las pipas.

4- Puede pasar 5 horas en la web de Renfe intentando pillar unos billetes de avlo para dentro de unos meses cuando ni se acuerde. Igual en lugar de 5 horas, son 27, pero ¿Y la ilusión que le va a hacer en septiembre de 2020 ir de viaje a un sitio sólo porque salía barato el tren?

5- En los primeros dosmiles se decía todo el rato que el desayuno era la comida más importante del día. También se decía que el agujero de ozono era el problema más urgente y que los pantalones de cintura alta sentaban mal… y miren cómo anda la cosa hoy. Total, que para dar una sorpresita a su jefa, a un compañero de trabajo, al cuñado joven o a la suegra de pelo ahuecado de secador, o por supuesto a su pareja, puede contratar un desayuno a domicilio para el mismo viernes 14. En Groupon hay infinidad de ofertas y comer siempre es bonito.

6- Regalo práctico para gente despistada, narcotraficantes, prófugos de la justicia, festivaleros o gente que antepone riñonera al bolso o a la totebag: móvil analógico, pequeño y muy difícil de rastrear. Mis hijos tienen uno y es una monería.


7- Creo que hay en esas tiendas que parecen la entrada al averno que se llaman ALE-HOP y tienen una vaca (¿Por qué tanta sinrazón?) en la puerta: Duchas con cambio de color. Yo tuve una y meterse bajo el agua era como estar en una discoteca desnuda y mojada. Una cosa muy loca, y no muy cara.

8- Yo pensaba que era una exageración, que había más leyenda que realidad en los efectos de la cosmética coreana. Pero mi buena amiga A. me trajo un montón de cremas y mascarillas y desde entonces conjugo el efecto de persona centrada en la vida, el de recién follada con brío y el de mujer que sabe lo que quiere en la vida. Todo esto se ve en el cutis y el cabello desde el primer uso. Lo juro por mi llavero de la Expo 92. Regalar cosmética coreana es dar amor.


9- Llame a su compañía telefónica y amenace con marcharse. Busque un motivo y enróquese hasta que le ofrezcan regalos a cambio de la permanencia. Es el mejor regalo que puede hacer a su pareja más estable: usted mismx. Yo me he regalado así, gratis, un nuevo terminal y un google nest mini, que es un altavoz inteligente para que tengan más controlados todavía mis hábitos, mis datos y mis horarios.

10- Existen innumerables webs que gestionan el poner nombre a una estrella. Es algo muy bonito y muy romántico, pensar que en el firmamento hay una luz viajando de algo que se extinguió hace miles de años. De hecho yo lo hice hace un tiempo para alguien… Sin embargo, se ve que es un poco timo. Pero también lo puede hacer gratis. El efecto va a ser el mismo. Mire en la profundidad de la noche al cielo despejado (es menester que esté sin contaminar). Respire hondo mirando a un punto fijo, da igual si es de oscuridad o luz: Ahí, justo ahí, tiene que haber algo en la infinitud del cosmos. Póngale el nombre de quien quiere: su gata, su bebé recién nacido, su primer amor o esa persona que conoció el jueves pasado. Ya está. Y cero euros, que no es cuestión baladí.

11- Si no se le da bien regalar y quiere tener un detalle con su pareja, le puede dar 5 euros y que se compre lo que quiera.

12-  Si quiere demostrar su amor a alguien mayor de 45, regale un precioso pack de manta eléctrica, gafas de presbicia y parches antiojeras. El mejor regalo es el regalo útil, y esto la gente de edad lo valoramos.

13- Un regalo útil y asqueroso, pero que me causa mucha curiosidad es un aspirador de granos. así, tal cual: aspirador de granos. Si lo pide ya mismo, le llega para el 14 de febrero.


14- Pase un rato con alguien que tiene un poquito olvidado. Preferiblemente si hay diferencia de edad. Un rato corto. En un primer momento le puede dar pereza, pero luego va a agradecer ese ratejo.

15- Yo he amadrinado un burrito que se llama León y es de una raza enana. Es ancianito y vive con otros burros en un pueblo de Málaga. Tengo intención de ir a verlo en cuanto pueda (ahora mismo el centro no recibe visitas). Es un regalo bonito que puede hacer a alguien: amadrinar en su nombre desde 5 euros al mes. 

16- Con tantas apps hemos perdido capacidad de atención y de compartir tiempo en el mundo real. Una cosa bien bonita para estos días todavía invernales es comprar un puzzle de 5000 piezas en Wallapop (o donde a usted le plazca) y hacerlo en compañía. Las tertulias se suceden mientras buscamos dónde encaja cada pieza. Es un planazo increíble, a la altura del dragón Khan (aunque más tranquilo), de una degustación rica y gratuita en el súper o de el olor a leña por la tarde.


17- Una actividad básica, divertida, perfecta para una celebración en pareja o incluso en grupo -y además gratuita- es un encuentro sexual. Llámenme básica, pero a mí follar me parece un plan muy adecuado.


18- Todavía hay quien no se lo ha leído: La colección completa de libros de Harry Potter.

19- Hay un objeto que yo recomiendo a todo el mundo, pero más a quien es responsable de la crianza de niños y/o viaja: Un foulard rectangular que pueda servir de mantel, de bufanda, de hatillo para cargar cosas, de servilleta familiar/pañuelo de emergencia, sábana, almohada o porteador de bebés. 


20- Son moda, pero ante todo son practicidad: Una riñonera. Las hay preciosas como las de Jarapa Jarapa y las hay espantosas.


Lo dice Diana Aller

miércoles, 22 de enero de 2020

DINERO



No estoy borracha pero igual debería estarlo. Borracha, insomne, drogada, yo qué sé. Pero siento esa lucidez refulgente como de estrés pre traumático; como si se avecinaran tormentas emocionales. Nos han engañado. Con el amor, con la familia. Con el dinero sobre todo. Tenemos una relación turbia, manchada de sangre, voraz. Todos somos unos putos interesados con el dinero. Más, menos, a ratos, por etapas… pero todos. Es la relación más absurda, la pareja más sórdida. Nunca nos satisface y además nos hace dependientes. Como si fuéramos yonkis cántabros de los 80, como si no conociéramos el significado bonito del verbo “querer”. Nos creemos emancipados, libres, espontáneos. Y bailamos al son que nos marcan los yenes, los dólares, los putos euros. Una casa, y que sea grande; un coche imposible; hay que pagar la luz, el móvil, ropa de Mango que no necesito, una fregona, fondo común para el regalo de cumpleaños de alguien a quien preferiríamos hacer un dibujo naranja y rosa; copas que no sé ni lo que cuestan y pago con el móvil a las 3.37 de la mañana; tres taxis en dos días. Casi 22 euros en Día% que ahora que lo pienso ya no se llama “Autoservicio Descuento”, debe ser porque ahora son como los Carrefour que crecen como amapolas y compiten en horarios y precariedad con los bazares chinos. El dinero es lo que nos define y lo que nos separa. Gasto, ahorro, caro, billete, sueldo, consumo, monedas. Pensiones, paro, finiquito prorrateo, rebajas, inflación, comercio. Dinero. Nos han metido tantas mierdas en la cabeza que no sabemos distinguir entre lo que es verdad y lo que es inventado: hay que ahorrar, hay que consumir, hay que trabajar. Menos es más ¿Desde cuándo? Menos es menos y más es más. Que sí, que está muy bien la mentalidad cristiana de la austeridad. Que la izquierda dice que los ricos son malos. Se deben creer que los pobres han salido de una novela de Dickens y son todos buenos. Pues no. Tías, que no os engañen: el amor no son cuidados gratuitos a los demás. El amor es que te sorprendan con una ensaladilla rusa y tres croquetas cuando no lo esperas. Que te dejen con los ojos en blanco segundo y medio. Quien bien te quiere, te hará descojonarte viva. El dinero no es un valor, no es una moneda. No nos engañéis: Queremos dinero, trabajo nos sobra. Yo soy yo y mi dinero y el tuyo ni me impresiona ni me compra. El dinero no te hace feliz, pero su ausencia te hace desgraciado. El dinero es tóxico, es la droga más chunga que existe. Me quiero meter todo el dinero del mundo. Quiero pasar el mono metiéndome más. Quiero ser una mendiga millonaria para reírme de todos los pobres con ropa de marca. El dinero todo lo puede. El dinero nos pertenece y nos lo están robando. Nos tienen anestesiados gastando para enriquecerse a nuestra costa. Cada vez hay mayor número de pobres para que los ricos vayan acumulando cada vez más. Y todos asintiendo mirando una pantalla, dopados de narcisismo. No es política; ni siquiera es justicia. Es una locura muy gorda; civilizaciones y civilizaciones matándose y sobreponiéndose al vil metal… A los humanos se nos fue estrepitosamente la olla hace demasiado. Heredamos una deuda y adoración al dinero imposible de medir, imposible de despegarnos. No estoy borracha, pero debería.



Lo dice Diana Aller