jueves, 28 de abril de 2016

A VECES SE ME VA LA OLLA

Hola muy buenas,
A veces me reuno con un montón de gente peligrosa. Mujeres que piensan, personas que organizan saraos con conciencia animalista o delincuentes organizados que se plantean un consumo responsable.
Estos terroristas me convencen de sus agrestes teorías y me uno a su locura transitoria. Los muy manipuladores me hacen creer que hay algo de razón en sus descabellados discursos.

Por ejemplo Capital Animal, unos jipis desharrapados, de esos que llevan libros a Tordesillas para ofrecer opciones culturales al Toro de la Vega. Ya ven qué ocurrencias...
Están montando una bien gorda en Madrid estos días. Y lo más fuerte de todo es que cuentan con muchos apoyos (¡incluso institucionales! flipo sin parar...). Por un ratito me he creído todas sus milongas... hasta que me he tomado un buen chuletón y ahí se me ha quitado toda la tontería.


También en estos días, unas amigas chungas, de esas que no conviene tener porque incitan a cuestionarse todo y al malvivir (Sospecho incluso que alguna fuma porros), me dijeron que este anuncio era horrible porque era machista. Yo creo que están obsesionadas, porque tampoco es para tanto. Yo no veo machismo por ningún lado...


 A tal punto llegaban sus argumentos que hicieron esta otra opción, que aunque yo no la entiendo, la respeto, porque ante todo, hay que respetar...


 Y ya el acabose, el otro día, conocí a una chica en apariencia muy maja, Noemí. Diseñadora. No tenía aspecto de revolucionaria ni nada. Todo bien, hasta que me entero que ha montado un club para aprovechar la ropa de unos y otros a la que no se da uso. Hasta ahí, vale... Pero es que por lo visto, lo que pretende es que no compremos en HyM, en ZARA y esos sitios. ¿Quién es esta tipa para decidir quitar el trabajo a tanta gente que vive de esto? Porque encima, se ha metido a colaborar con una especie de crowfunding de cine, para que la gente vea (en Vigo, en Santiago, en Barcelona y próximamente en Madrid) the True Cost, un documental de esos que atacan (de forma muy sibilina y sin decirlo) a la segunda fortuna mundial, el orgullo español por antonomasia: Amancio Ortega. La gente sale turulata de ver la peli, y deciden no volver a vestirse como todo el mundo, con la ropa que nos ponemos todos, hecha con la sangre del tercer mundo. Abandonan la elegancia y visten hechos unos zarrios, con gusto propio.




Pero ¿saben qué? Que yo ya estoy muy mayor para jeringonzas contraculturales. Que no me apetece hacer nada por cambiar las cosas sabiendo de antemano que nada va a cambiar. Además, me tengo que preocupar por mí, por mi situación laboral que es muy inestable. Debería apuntarme a un gimnasio y hacerme algún arreglo urgente, porque me estoy estropeando mucho y así no me van a contratar en ningún sitio. (Ni voy a conseguir un novio en condiciones). Y por mis hijos, que tienen muchos deberes y hay que estar encima porque eso es lo importante en la vida, que estudien, y saquen buenas notas. Y que hablen inglés, por supuesto.

Además se nos vienen unas elecciones encima, y de verdad, qué pereza. Ya tenemos bastante con unos políticos que nos roban, pero mejor eso que unos revolucionarios bolivarianos que pretenden robarnos el estado de bienestar que tanto ha costado conseguir. Todos los políticos son corruptos, y eso no se puede cambiar. Así que mejor no mirar, no preocuparse, agachar la cabeza y defender lo nuestro. Comprarse ropa low cost que parezca buena, preocuparse por estar mona, porque siendo tía es la única forma de tener éxito, y no pensar demasiado. Al fin y al cabo, no sirve de nada.

Intentaré no distraerme nunca más con esta gentuza antisistema. Sé que el mundo en el que vivo, me ayudará a que así sea.


(En la foto, el cadáver de una de las más de mil muertas del Rana Plaza en Bangladesh que pereció mientras confeccionaba mi ropa)

Lo dice Diana Aller

lunes, 25 de abril de 2016

LA MEJOR CANCIÓN PARA FOLLAR

El tiempo medio ideal para un coito (es decir, la muy tradicional fricción heterosexual entre un pene y una vagina) se estima en torno a los 15 minutos, según las fuentes que he consultado (Y que atienden a los increíbles nombres de Hombre Moderno y SM -que no es sadomaso, sino Salud y Medicinas).

Este cómputo incluye solo la penetración. Si le añadimos los preliminares (expresión por cierto que me causa un gran rechazo) tenemos de media hora a 45 minutos de comunión sexual. En el caso homo seguro que el tiempo es parecido, pero me temo que ni "Hombre Moderno" ni SM tratarán el tema jamás.

En ese tiempo, pongamos 37 minutos de media, da tiempo a rotar más o menos 11 canciones de algo más de 3 minutos cada una. (He utilizado el verbo "rotar" intencionadamente, porque nadie "escucha" música mientras folla). Todo esto suponiendo que sean canciones pop y no demasiado aceleradas, claro.

Una recopilación de 11 canciones es un regalo perfecto para hacer a alguien. (El 11 además es mi número guía, aunque esto a ustedes les dará igual). Me encantaría linkeales aquí mis 11 canciones ideales, pero al no tener exclusividad sexual con nadie, tendría que hacer una diferente dependiendo del destinatario. La música, como ya sabrán ustedes, es de las cosas más personales e íntimas que hay. Colorea los sentimientos, rellena el alma, da la gracia a la vida. Me parecería rastrero y miserable dedicar las mismas 11 canciones a todos mis amantes (los carnales, los ideales y los venideros). Ellos se merecen toda mi dedicación personalizada, aunque solo sea porque exijo lo mismo para mí.

Pero creo que sería bonito conocer las listas de los demás. Me encantaría cotillear sus listas de Spotify con canciones para follar (Les invito a que las enlacen en los comentarios). Seguro que podemos compartir gusto musical para momentos tan determinados.
Usted, avispada lectora, atractivo lector, tendrá unas preferencias según su pareja y según el momento vital. Es decir, será algo cambiante. Y si le gusta ayuntar escuchando las mismas canciones desde hace 15 años, usted padece un toc, o un tic, o es un/a cutre, o es de esas personas aburridas que dobla la ropa cuando se la quita para follar.

Hace un rato, unas horas en realidad, he estado haciendo cosas sanas y divertidas con alguien. No ha sido un tradicional coito de fricción pene-vagina, pero sí ha sido algo sexual, bonito y placentero. En un momento dado ha sonado una canción. Y pese a estar muy concentrada en lo mío, me he dado cuenta de la idoneidad del tema en cuestión.
Ahora la he vuelto a escuchar, y he llegado a la conclusión de que para mí, en términos generales y en este preciso momento vital, la mejor canción para follar (incluso para hacer el amor) es ésta:

(Me encantaría saber cuál es su canción más top para amancebarse. O su lista de canciones... Cuente, cuente... que como un curilla de pueblo, me estoy frotando las manos pensando en el placer de sus pecados...)


Lo dice Diana Aller

viernes, 22 de abril de 2016

HACER COSAS

Hacer cosas es el secreto para ser feliz, para tener éxito en la vida e incluso para prevenir la artrosis. Hacer cosas. Moverse. Relacionarse. No se paren jamás, amigas, amigos.

La gente que sabe de estas cosas (psicólogos y ese hatajo de caraduras llamados coaches) dicen que el sentimiento de pertenencia y la conexión con el entramado social aumenta exponencialmente el índice de felicidad de cada individuo. Por eso, les recomiendo asociarse, hacer cursos, compartir experiencias, apuntarse a un grupo de escalada o la mierda que a usted le guste. El caso es tejer redes y hacer cosas en compañía. Y si las hace en soledad (aquí estoy yo sola en mi casa escribiendo esto con el pelo sucio) mejor que le llegue a alguien.

No se boicotee. Usted vale un potosí y sería muy generoso por su parte compartirlo.
Da mucha pereza organizar cosas, quedar, asistir a según qué foros... Pero hágalo por el amor de diosa... Luego lo agradecerá.
A mí me entra un pavor horroroso en los momentos previos de un evento o encuentro. Me arrepiento y me cago en todo lo cagable pensando quién me manda meterme en tanto lío. Pero el riesgo, el asumir siempre más y el hacer cosas dan un resultado siempre (siempre, siempre) positivo.

Igual les importa entre poco y nada (como a mí sus vidas, en realidad) pero estas son dos cosas en las que participo este fin de semana. Ambas me parecen muy recomendables.

1. VENTA DE BRAGAS USADAS POR PARTE DE PONYTAIL EN LA FERIA DE LIBROS MUTANTES:

Mis bragas usadas, junto con las de otras mujeres de verdad interesantes se van a exponer y vender este fin de semana. En mi caso me fotografié con ellas puestas tras un día de mucho trajín y las doné a la causa a continuación (y les advierto que unas bragas usadas de una cuarentona no son una cosa meliflua). Van a estar a la venta, y yo creo que voy a pujar por las bragas de alguna de ellas que son muy musas para mí...




Andrea F. (Boli) es un personaje peculiar de la noche y las calles madrileñas. Tiene esa inocencia maravillosa de descubrir suburbios y pensar que nadie ha conocido el poso cultural y el ocio extremo que allí se gasta. Pero pese a su juventud (y probablemente gracias a ella) ha explorado vericuetos maravillosos de la cultura, siempre desde una posición crudamente femenina. Su curiosidad le ha llevado a experiencias de lo más trashy, a veces difíciles de clasificar desde el pensamiento racional o clásico.

Su estandarte es Ponytail, una publicación maravillosa que ella misma describe así: 


"La idea me rondaba por la cabeza hacía tiempo y fue en 2009 cuando decidí sacarla adelante. Tenía muchas ganas de crear una revista de temática erótica/lésbica, porque básicamente no encontraba ninguna en el mercado que me gustase. Así fue el primer número, pero los demás han ido evolucionando naturalmente más hacia el arte.

Ponytale es una revista post-feminista, es decir, que no quiere caer en el conflicto del feminismo oscuro de antaño y que apuesta por todo lo femenino, desde sus temas hasta la gente que colabora en ella. Los temas se basan principalmente en el arte, el diseño, la moda y la belleza.
Para mí es muy importante que haya publicaciones que representan a la mujer, ya que vivimos bajo el yugo del patriarcado y por eso hay que visibilizar nuestro papel en el mundo de las artes visuales y conseguir que sean incluidas como referente".

Para esta edición de Libros Mutantes, una feria de publicaciones más allá de lo establecido, Andrea junto con la singular artista multidisciplinar Laura Put han decidido dar una vuelta de tuerca a su espacio expositivo. Esto es lo que me escribe Laura:


"Te cuento. A Andrea siempre le había intrigado mucho todo lo que rodea el mercado de la compra-venta de bragas usadas en Japón, si era verdad o mito, si las vendían en máquinas expendedoras, cómo de usadas estaban… entonces en nuestro último viaje a Japón nos dedicamos a buscar las famosas bragas en todos los sex shops que encontrábamos hasta que el último día dimos con ellas, las compramos y por supuesto las abrimos. Las bragas estaban absolutamente limpias… Nos decepcionó bastante.

Entonces cuando volvimos a Madrid buscamos la manera de trasladar toda esa experiencia aquí y le pedimos a nuestras chicas favoritas que posaran para nosotras y nos dieran sus bragas usadas (cada una decidía cuan usadas tenían que estar). Más allá de hacernos ricas con esta acción (para eso ya hay miles de webs), queríamos pasárnoslo bien, juntar a nuestras chicas favoritas y desmitificar todo lo "malo" que la gente ve en la compra-venta de ropa interior.

Nuestras chicas son:

Diana Aller
Claire O'keefe
Anastacia Monstruo Espagueti
Patti Abrahamson
Alicia Padron
Laura Estudillo
Laura Cabaleiro
Anne Kreuzberg
Selene Moral
Zaida Rodriguez
Aaliyah Rosales 
Andrea Ferrer
Laura Put

Son chicas muy diferentes entre sí y que simplemente nos gustan por cómo son. Hay de todo, estilistas, publicistas, periodistas, modelos, ilustradoras…

2. V JORNADAS DE MODA  SOSTENIBLE

Yo no trabajo en la industria textil ni en moda. Ni siquiera entiendo demasiado del tema. Sin embargo en su día vi un documental que me marcó. Se llama True Cost y habla de la crueldad que esconde la moda Low Cost. Me hizo entender la responsabilidad que tengo como consumidora para joderle la vida a un montón de gente que ni conozco. Y encima ¿para qué? Para perpetuar la insatisfacción occidental y mercantilista en la que vivimos.
Escribí entonces en éste, su blog amigo, un texto sobre el tema, que afortunadamente tuvo cierta repercusión. Sirvió incluso para que una gente maravillosa de Galicia se concienciara hasta el punto de invitarme a participar en estas jornadas que ellos promueven.
Todo el fin de semana se van a dar cita un montón de gente que se molesta por esta locura consumista y que proponen soluciones, piensan, aunar fuerzas y lo que a mí más me gusta: hacen cosas.
El domingo (que se celebra el fashion revolution day) voy a estar en el Museo del Traje de Madrid, en una mesa comentando el documental que me llevó a todo esto, y otro sobre las costureras gallegas utilizadas por Inditex.



Además este fin de semana estaré con mis hijos, sus amigos y los padres de éstos; iré a un cumpleaños de gente que quiero un montón; escribiré artículos que alguien leerá; organizaré planes locos con gente que quiere desafiar lo establecido; me voy a teñir las raíces del pelo; y fregaré los platos. En definitiva, voy a hacer cosas.
Ojalá ustedes hagan también un montón. Ojalá fabriquen recuerdos alucinantes, vivan en plenitud y se mezclen mucho y bien con sus coetáneos. Bastante chungo es todo.
Venga, a disfrutar y a hacer cosas. Las que sean.

Ah, les dejo con mi tumblr favorito de todos los tiempos, que se llama "Ana Botella haciendo cosas". Disfrútenlo.

Lo dice Diana Aller