miércoles, 20 de mayo de 2015

LA PRIMERA CAMPAÑA POLÍTICA HECHA POR LOS CIUDADANOS

Si usted es menor de 50 años, vive en Madrid, utiliza redes sociales y está más o menos al día de lo que sucede en el mundo, habrá visto imágenes de Manuela Carmena hasta el hartazgo.
Es muy maja, honesta, y no cuenta con abultados presupuestos para su campaña electoral con Ahora Madrid. (Y si contara con ellos, los destinaría a necesidades sociales, eso seguro)

El problema es que el concurrente medio a las próximas elecciones es el votante desinformado y aturdido; o bien el temeroso de perder su vivienda de extrarradio, su vehículo comprado a plazos o su trabajo precario.

Los partidos poderosos que han esquilmado a nuestra sociedad, se han ocupado también de inocular el MIEDO. Viven en un mundo de abundancia, alejados de la gente. El propio Mariano Rajoy, presidente de ésta nuestra paupérrima nación, ha dicho (en plena campaña, sí) que "ya nadie habla de paro". El desconocimiento hacia la ciudadanía resulta tan atroz como hiriente.

Los ciudadanos que despertamos con el 15M hace 4 años nos dimos cuenta de que tenemos fuerza, tenemos razón, somos más y Podemos.
En Madrid estamos especialmente contagiados de alegría y vitalidad. Quienes apoyamos a Manuela Carmena hemos decidido hacer todo el ruido posible (con el consiguiente hartazgo de nuestros círculos afines) para aupar a alguien que de verdad merece la pena a la alcaldía de nuestra ciudad. Ha surgido de forma espontánea, natural... Del pueblo.

¿Que el PP con sus millonarios presupuestos empapela la ciudad con la cara de Esperanza Aguirre? Nosotros mostramos preciosos retratos de nuestra candidata. ¿Que otros se gastan una fortuna en publicitarse en los taxis? A Ahora Madrid les apoyan por gusto los taxistas. No tenemos dinero, pero tenemos ganas, tenemos fe, hacemos las cosas por convencimiento. (proyecciones, virales, dibujos, flashmobs, canciones...) Porque sabemos que ES POSIBLE que haya alguien honesto en un puesto de poder.








Quiero pedir a los empadronados en Madrid afines a nuestras ideas primero paciencia con nuestra persistencia (las redes sociales hierven del apoyo), segundo, que se acerquen a las urnas, -está en nuestras manos decidir qué mundo queremos-; y tercero, que se contagien de esta locura maravillosa, de ver que es posible, que debemos soñar y luchar, que somos muchos y que las cosas se pueden hacer bien.
Pero lo más importante: Hagan llegar este mensaje, esta alegría, esta lógica elemental a las personas mayores, a los desinformados, a los temerosos, a los anestesiados...



Artistas, creadores, parados, pelirrojos, mujeres de ovarios poliquísticos, músicos... Todos estamos aportando como locos a esta causa. Simplemente porque creemos en ella.

Si estamos haciendo una campaña política, los ciudadanos comunes como usted y como yo, somos capaces de crear una sociedad justa. El mundo entero se da cuenta de que algo está ocurriendo. Tenemos las riendas de nuestras vidas. Hagamos uso de ellas, de nuestros derechos, nuestras opiniones, de la justicia.

Ya nos han robado bastante. Es hora de recuperar nuestra dignidad.
Si les interesa unirse, pueden informarse aquí, y leer la nota de prensa que adjunto en los comentarios. Nos faltan manos y nos sobran ganas.

Lo dice Diana Aller

jueves, 14 de mayo de 2015

EL MISMO AIRE

Mi admirada Begoña Gómez Urzaiz publica hoy un interesante artículo en SModa, hablando de una película dirigida por 4 chicas que va precisamente de la amistad de 4 chicas, a su vez interpretadas por 4 actrices. Hablan, entre otras cosas de la influencia -normal, por otra parte- de Girls. Obvio, si la peli trata además de la amistad entre chicas.
Precisamente hablaba con mis amigas de lo difícil que resulta distinguir a unas de otras... Este segmento juvenil femenino, a su vez es muy Hinds, ya saben, el grupo que antes se llamaban Deers...
¿Son todas muy parecidas o yo estoy muy mayor y no distingo?


Lo dice Diana Aller

martes, 12 de mayo de 2015

CREO QUE ME HE PASADO CON LA DOSIS...

Leer estados de facebook y no soportar a nadie. Sentir la negrura del mundo, la bajeza moral de nuestros semejantes, sus vidas vacías, sus reflexiones pueriles. Gente que anuncia los ansiolíticos que toma, gente que cuelga un selfie retocado después de decenas de pruebas; gente que anuncia su disco, su artículo, su blog, su libro, sus gestas... Preferiría que anunciaran su gonorrea, la verdad.

Personas de las que tenía -y en realidad tengo- un buen concepto, pero se vuelven monstruos frente a sus dispositivos electrónicos. (Afortunadamente también ocurre al revés, gente normal que demuestra un talento sobrenatural en las redes sociales).

Enlaces a artículos que hablan de Esperanza Aguirre para meterse con ella ¿Qué necesidad tengo yo de ver/conocer las cosas de una señora cuya ideología y cutis me causa rechazo? Enlaces de Albert Rivera con la chaqueta bien planchada vendiendo progresía a la chavalería de izquierdas que pasó por la universidad.
Muchas noticias con titulares islamofóbicos ("Un musulmán mata a su ex mujer"), muchas con un sexismo vomitivo, y cientos de artículos insulsos, escritos para justificar un tiempo un dinero o una falta de talento y escrúpulos. Detestable cuando el iluminado de turno lo cuelga tres días después de haberlo leído en cienes de perfiles.
 ¡Qué planazo de tarde!

Fotos de niños y mascotas de forma compulsiva. No me refiero a la instantánea esporádica, que yo agradezco bastante, sino a la enfermiza manía de pretender que las gracias del niño o el perrito me hagan gracia mí. Yo tengo hijos, y perro, y a veces ni a mí misma me hacen gracia ¿Qué interés van a tener los demás? Hay gente que pierde el sentido de la mesura y la educación al sentirse responsable de otro ser.
Y lo que no soporto es el bombardeo, sutil y constante de lo que debe ser una mujer, y lo que debe ser una mujer de éxito: artículos sobre cutículas de uñas o looks para ir a trabajar; fotos donde no existe la celulitis, pero si kilómetros de piel femenina escuetamente repartidos sobre cuerpos minúsculos y tersos. La pobreza, la edad, o la gordura en una mujer se relacionan siempre con la broma, el chiste y el menosprecio. Pues ni puta gracia, porque eso, amigxs, es la realidad.
Las redes sociales me devuelven un mundo irreal, me muestran realidades interesadas, vendidas, compradas. Quiero saber de mis amigos, quiero estar informada, quiero reírme e incluso debatir, pero no quiero este bombardeo de estupidez congénita.
Voy a intentar consultarlas menos a ver qué ocurre.


 ¿De verdad no hay nada mejor que hacer?

Lo dice Diana Aller


Diana Aller por Belén Cerviño