sábado, 4 de mayo de 2019

EL CORTE INGLÉS SE LA HA JUGADO

(*Iba a publicar este texto en mi columna de El Mundo; pero es evidente que encaja mejor aquí)

El Mundo Today publicaba una noticia que ojalá algún día sea cierta: El titular dice El Corte Inglés anuncia que, si no quedas satisfecho, que te jodan: EMPIEZA LA SEMANA BORDE DE EL CORTE INGLÉS.
Y el texto reza: "Si no quedas satisfecho, que te jodan. No haberlo comprado, cojones". Así arranca la "Semana borde" de El Corte Inglés, una promoción que beneficia por primera vez al propio establecimiento y no a sus clientes.
Rezo a adiosito para que esta fantasía se convierta en realidad algún día...

Antes de que se asusten mis jefes, antes de que alguien pueda creer que esto es un ataque hacia El Corte Inglés (una empresa con tremenda fuerza en nuestro país), aclaro que no pienso arremeter contra un anunciante unos grandes almacenes que, como mínimo crean un montón de puestos de trabajo.

Lo que pasa es que no os enteráis, tontis. La campaña que ha hecho la afamada marca para conmemorar el día de la madre (fecha que, siendo realistas ¿A quién beneficia? restaurantes, floristas... y no a las madres) es  tan refinada y bien ejecutada, que todas caemos como moscas ante ella.
Por si alguien no ha visto el spot, es este:


Y esta es la imagen gráfica del anuncio que ha suscitado críticas desde muchos sectores:

Obviamente, ninguna persona -madre o no, puede ser un "97% entregada, un 3% egoísta y un 0% de quejas".
Eso se llama esclavismo, Wild wild West o felpudo de baño mugriento con pelotillas.

El anuncio de televisión dice que las madres "sacan 48 horas al día para que el mundo siga girando y sin pedir nada a cambio, siendo además 100% madres". 
Imaginen por un momento que eso fuera cierto ¿De qué personas hablaría? ¿Gente 100% insomne? ¿Gente de esa que no ingiere alimentos ni líquidos? ¡No hombre, no! Es evidente que la campaña está hecha para que, en pleno 2019 nos llevemos las manos a la cabeza. Es lo que desde el neuromarketing se llama "publicidad negativa": Una idea chunga nos llega hasta 30 veces más que una idea positiva. (De ahí el "éxito" de VOX, por ejemplo).

Y el Corte Inglés, que no ha utilizado ninguna agencia externa para esta campaña, ha decidido jugársela. Hasta el final. En el comunicado con motivo de su lanzamiento, decían pretender "rendir un homenaje a las mamás 100% madres que, además de serlo, no se olvidan de ser mujeres, trabajadoras, responsables y comprometidas con la sociedad".  Es decir, extraterrestres. Porque ahí no estamos incluidas ninguna: Yo (que me considero un 0,8% madre) me olvido no de ser mujer, sino de ser humana a la tercera cerveza; todas tenemos momentos de vagancia y dejadez (y bien que nos gusta). Y nos quedan muchos años para ser responsables y comprometidas. Por ahora sólo podemos ir capeando la vida según nos llega, solucionando marrones según son urgentes o urgentísimos...

Explican que el anuncio centra su mensaje en que las mujeres "suelen estar encasilladas en un sin fin de roles" pero, como madres, "cumplen con un papel mucho más importante del que nadie habla". Pero no especifican si ese papel es el exterminio de la raza humana, conquistar el hiperespacio o hacerse con toda la pesca de atún de Europa.

¡Es buenísimo! Piensenlo...


Imagínense una campaña que dijera: "Los africanos, esas pelotillas de mierda que trabajan tanto por tan poquito" o "Se acerca el Orgullo Gay: apoyemos a esos pobres degenerados un día al año". Pues esto es lo mismo: Es una forma de hacernos reaccionar ante tanto spot anodino y complaciente.

¿De verdad después de toda la revolución que estamos viviendo una empresa tan potente va a premiar la explotación femenina? ¿De verdad creemos que hay mentalidades medievales decidiendo campañas de envergadura? ¿De verdad una empresa como El Corte Inglés se la iba a jugar así? Pues claro que no, porque entonces NO COMPRARÍAMOS ahí jamás ¿Verdad? ¿¿VERDAD??

Pues eso.

Lo dice Diana Aller

(*Por cierto: Feliz día de la madre a todas las mujeres con y sin hijos, con o sin madre, porque debemos celebrar que cada vez nos desprendemos más y mejor de esa noción estigmatizada y chunga de la maternidad. Felicidad plena a todas (sustituyamos la insidiosa noción de maternidad por la de hermanamiento ¿Les parece, amigas?)

jueves, 2 de mayo de 2019

"CUALQUIER GOCE QUE HAYAS PODIDO EXPERIMENTAR"

Estoy inmersa en un proceso extrañísimo -quizá alguien me lo ha notado- que yo llamaría “sanación intelectual”.  Estoy redefiniendo toda esta felicidad que llega a atosigarme. Sí, se lo juro, esto me esta ocurriendo ahorita.
Pero no quiero hablar de mí (bueno sí, pero no quiero que se me note lo pesada que soy) quiero hablar de mujeres luchadoras y con ideales, mujeres que han dejado su impronta en la historia. Mujeres como Pilar Primo de Rivera.


Verán ustedes, queridas lectoras (esto es femenino inclusivo ¿eh? Me importa cero lo que tengan entre las piernas quienes se ensimisman ahora mismo ante un dispositivo electrónico con las letras que he tecleado en un tiempo indeterminadamente anterior): Verán, queridas, llevo unas horas buceando entre deslumbrantes lecturas sobre la Sección Femenina y lo primero y más recomendable que he de comunicar es que si tienen un ratito, lean esto: Un artículo de Ángela Cenarro en la universidad de Zaragoza que es canelita en rama. Y bueno, también que una y otra vez se replican contenidos en webs absurdas que no aportan nada y en todas hacen el mismo resumen.


Sin embargo es un resumen muy impactante (aunque ofensivamente sesgado). Les propongo un juego facilón, que es el mismo de todos los blogs y webs que copian y pegan estas palabras de la Sección Femenina (la organización de mujeres de la Falange): Lean y siéntanse después aliviadas por vivir en un mundo tan tolerante, abierto y democrático, ya verán que gustera:

Textos sacados del Manual de la esposa perfecta, 1953, (que se entregaba en España a las mujeres que hacían Servicio Social en la Sección Femenina)

1.Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo.
2.Ofrécete a quitarle los zapatos.
3.Habla en tono bajo, relajado y placentero.
4.Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo y uno de tus deberes es proporcionárselo.
5.Durante los días más fríos debéis preparar un fuego en la chimenea para que se relaje frente a él.
6.Preocuparte por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa.
7. Minimiza cualquier ruido.
8. Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle.
9. Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos.
10.Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti.
11. Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo.
12. Ten preparada una bebida fría o caliente para él.
13. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o integridad.
14. Recuerda que es el amo de la casa.


15. Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente.
16. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres.
17. Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo en la mañana.
18. Cuando os retiréis a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño.
19. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama…; si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultarle chocante a un hombre a última hora de la noche. 
20. En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales:
• Si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no le presiones o estimules la intimidad.
• Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer.
• Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar.
• Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes.
• Cuando tu marido caiga en un sueño profundo, acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y tus productos para el cabello. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando despierte.


A la cabeza de la Sección Femenina estaba Pilar Primo de Rivera, hermana del fundador de la falange José Antonio Primo de Rivera. Ella y sus amigas montaron una organización de mujeres a las que se excluía del movimiento: crearon campamentos de alimentación para niños y cuando empezaron a crecer, en 1937, se les entregó el Servicio Social de la Mujer, que por aquellos tiempos ya era obligatorio, por lo que eran las encargadas de la formación femenina.

El objetivo de la Sección Femenina durante el Franquismo era la de enseñar a las jóvenes a ser buenas patriotas, buenas cristianas y buenas esposas, subordinándose totalmente a los hombres. Se esperaba de las mujeres su sumisión y docilidad. Después de la Segunda República las mujeres ya habían conseguido el derecho al voto y su ocupación en lugares públicos, pero el régimen franquista las recluyó de nuevo a sus hogares y a considerarlas únicamente como procreadoras, tras tantísimas muertes en la guerra civil. Su función era mantener el orden tradicional del hogar, cuidar al hombre, protegerlo y satisfacerlo.


Qué antiguo todo ¿verdad?
No como ahora, que ya no hay sofistacados métodos para preocupar a las mujeres por mantenerse delgadas, en forma, por mantener la casa o GUSTAR y SATISFACER a los hombres. Ya no está penado ser libre. Ahora es un gusto desafiar los roles impuestos, nadie critica nuestras decisiones, nadie nos dice directa o indirectamente qué es lo bueno y qué lo malo. Nadie controla nuestras vidas ni nuestros cuerpos. Un gustazo todo.


En otro orden de cosas: Pilar Primo de Rivera no paró quieta e hizo lo que pudo en un margen de acción bastante limitado (sometida sobre todo por la evidente presión falangista de su hogar). Es muy probable que no conociera varón ni hembra bíblicamente hablando (aunque la intentaron casar ni más ni menos que con Hitler, un episodio que a la luz de hoy hasta puede tener comicidad). 
A lo que voy: que Pilar Primo de Rivera me parece apasionante, por dirigir de una forma tan funesta toda esa energía vital que evidentemente tenía. Y por no “malgastarla” formando una familia, sino con sus acólitas y camaradas chungas. Aquí algunas frases que se le atribuyen y que también pueden dar mucha risi una vez han pasado los años:

- "Gracias a Falange, las mujeres van a ser más limpias, los niños más sanos, los pueblos más alegres y las casas más claras".
- "Todos los días deberíamos de dar gracias a Dios por habernos privado a la mayoría de las mujeres del don de la palabra, porque si lo tuviéramos, quién sabe si caeríamos en la vanidad de exhibirlo en las plazas".
- "Las mujeres nunca descubren nada; les falta el talento creador reservado por Dios para inteligencias varoniles".
- "La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular -o disimular- no es más que un eterno deseo de encontrar a quien someterse".


Y yo, visto esto, que en su día era adoctrinamiento directo y claro hacia las mujeres, me pregunto, así, por preguntarme ¿No hay ahora un adoctrinamiento sibilino y retorcido que dice cosas igualmente monstruosas a las niñas y a las mujeres? ¿O es que yo soy una malpensada? ¿Cuál sería el ideal femenino en esta nuestra feliz época de libertades y conquistas? ¿Por qué a una adolescente se le presenta como "normal" por ejemplo una doble penetración? ¿Qué lugar deja twitter, o los videojuegos, o la industria, o la economía a las mujeres? Yo lo pienso y me parece pornográfico y vergonzoso. Pero yo estoy con mi movida espiritual, que otro día si eso, les cuento con detalle.
(¡Cómo me jode, por cierto, que la estética falangista sea tan bonita!)


Lo dice Diana Aller

miércoles, 24 de abril de 2019

PIDO PERDÓN

Pido perdón porque he incurrido en absolutamente todos los errores que critiqué en el pasado y ojalá vuelva a criticar en el futuro.


Escribo desde un macbook ligero que adquirí para transportar mi trabajo cómodamente. Tengo perfiles más o menos activos en redes sociales para ¿darme a conocer? ¿promocionarme? ¿follar? Cualquier cosa antes que escuchar el discurso incomodante de los demás. Por más que milito en causas de sostenibilidad, soy una consumidora feroz como el lobo de Caperucita. Tengo varios muebles de Ikea, posiblemente alguna lámpara también. Me rodeo de cosas impersonales que tienen exactamente igual millones de personas, que como yo, ansían de forma más o menos evidente, ser únicas. Las preocupaciones primermundistas pasan por la ansiedad: por el trabajo, por la exigencia, por el estrés familiar, la angustia, los afectos, la urgencia, por no llegar a unos objetivos que desconocemos y parecen estar dictados por un protagonista de Kafka. Estamos muertos en vida, enterrados en una decadencia sucia y olorosa que nos empeñamos en maquillar.
Y además de todo esto, me fustigo con el cilicio de la culpa por traicionar a una desconocida Diana del futuro y a una añeja joven que tenía mi cuerpo y mi cerebro hace unos años. Los viernes nos drogamos para evaporarnos y transformaros en una atmósfera nueva y transparente, para atrevernos a sentir, para pagar un diezmo de salud (mental sobre todo) los días posteriores. Queremos que nos quieran, pero no sabemos querer. Las mujeres estamos hasta el coño de cuidar y los hombres carecen del lenguaje necesario para hacerlo. Bailamos una danza de egos enfermos, a dieta, al ritmo de Spotify, regurgitando una ensalada de kale y un puto kebab. No estamos aquí. No estamos en la religión ni en las enseñanzas de nuestros mayores; pero tampoco en la gran rebelión contra ellos. No estamos, pero celebramos liturgias pensando que es por tradición ¿Qué mierda de tradición? ¿Qué o quién nos representa? ¿A qué idolatramos cuando sólo valemos el número de likes que atesoramos? Ya no importamos como colectivo -el que sea- ni como votantes siquiera. Sólo somos consumidores: ansiosos, podridos, temerosos de mil males desconocidos. Internet nos facilita un mundo a la medida de nuestras frustraciones y Netflix nos roba horas y minutos de creatividad bajo la falsa premisa de soñar o entretenernos siquiera. Vomitamos en twitter esta bulimia esquizofrénica de odio que nos alimenta y nos sentimos mal hasta que volvemos a enchufarnos a nuestra soledad autocompasiva.


¿Hay futuro? No, lo que hay es un presente con los cuatro colores del parchís, la palabra como arma y el amor como fondo de pantalla. Hay que respirar profundo una o dos veces, mejor con los ojos cerrados y valorar lo que hay detrás de la tecnología y la ropa: hay materiales de construcción, palabras que se caen por los hombros de los demás, palabras que abarrotan los bolsillos y caen al suelo mojado de abril. Hay oídos amplificados para negar a dios y escuchar a las amigas. Hay días y noches que desean nuestros abrazos como una abuela en las puertas de la prisión. Hay amigos, compañeras, azulejos brillantes en el suelo. Hay esperanza.

Qué bonito es despertar cuando vivíamos en una pesadilla. Estoy decidida a perdonar todas las barrabasadas que he escrito, todas las cervezas sin alcohol que he podido beber, cada agravio a cada amante dedicado, cada masturbación perdida “para coger sueño”, cada rasgo inútil o malicioso con quien quiero y con quien no. Perdono a la gente que habla de horteradas como el "sincericidio" o "¿Lo escuchan? Es el silencio". La vergüenza ajena es eso, ajena. Perdono a quién he herido y me ha herido a mí, perdono las canciones que me he empeñado en que me gusten y no ha habido manera. También a los casados que pernoctan entre mis piernas, a los profesores a los que hice caso -en qué horita- la constitución española con olor a polla; perdono incluso las canciones sin bajo y la pizza con piña. Lo perdono todo hoy que estoy de rebajas. Perdón hijos míos, por haber hecho caso a pediatras y libros, perdón por el visionado descontrolado y lucíferino de Instagram; perdón por ducharme tanto y depilarme compulsivamente. Perdón por no haber hecho una guerra sólo para firmar la paz. Perdón por Antonio Tejado y por no gustarme Picasso. Perdón por traer vidas a este mundo cuando la única salida es la aniquilación; perdón por el daño que haya hecho a la Tierra fértil y a los amigos bondadosos. Perdón por que interese tan poco la malaria y tanto la depresión.  Perdón a quién he privado de un momento de risa o a quién he preocupado. Como decía NV cuando hablaba sin saber, “Perdón por la gente moderna”. Pido perdón, ahora que no me oye nadie y alguno me lee. Perdón a ti por escupirte esta mierda. Perdón. Estoy arrepentida de verdad.


* No hay alcohol ni drogas en mis arterias ahora mismo. Sólo es escritura semi automática.
(Imágenes rapiñadas de "Cosas de Arquitectos", concretamente de un artículo sobre recortables brutalistas)

Lo dice Diana Aller